¿Quienes somos?

El comienzo

El camino

Poco a poco, Cheldy fue ganando nombre. Un cliente a la vez, una venta a la vez, una semana más de pie cuando todo decía que no.
La línea siempre fue hacia arriba, aunque con altibajos. La ansiedad y el estrés no se van, no vamos a mentir. Pero hay algo que sí cambió: ya hay respiro. Ya hay progreso.

Hoy, gracias a Dios, tenemos bodega mas grandes, más referencias en mercancía, y una marca que ya se conoce más allá de donde empezamos. Hemos dado el salto a lo virtual, haciendo envíos a Colombia y Venezuela, y esto ha abierto puertas que antes no veíamos.
No lo decimos con arrogancia, lo decimos con gratitud. Porque sabemos de dónde venimos y lo que costó cada paso. Dios ha sido fiel, y Él seguirá mostrando el camino.

Esto sigue siendo el comienzo. Hay muchos proyectos por delante, muchas cosas que Cheldy todavía tiene por dar. Y seguiremos, porque esa llama interna con la que empezó todo sigue viva e intacta.

El objetivo

Detrás de cada producto hay una historia. Detrás de Cheldy hay dos personas que apostaron todo por un sueño cuando no tenían nada más que solo las ganas.

No somos una empresa, ni una marca gigante que hace millones de ventas. Somos dos jóvenes que decidieron que el miedo no iba a ser más grande que el sueño. Que si Dios estaba de su lado, no importaba lo que viniera.

Creemos en cuatro cosas que guían todo lo que hacemos en Cheldy: Ofrecer calidad, velocidad, innovación y humanidad. Ese último lo agregamos porque sentimos que es lo más importante. Queremos romper el muro entre marca y cliente. Queremos que sepas a quiénes le compras, que conozcas la historia detrás de lo que tienes en tus manos.

Porque Cheldy no es solo calzado. Es una historia de dos personas que no se rindieron. Y esa historia apenas está comenzando.